Si las plantas no ven, no sobreviven

Si las plantas no ven, no sobreviven

Los fitocromos, unos sensores que detectan la luz roja, son los encargados de poner en marcha la fotosíntesis.

Para germinar y desarrollarse, las plantas no sólo requieren agua, luz y nutrientes. Dependen estrechamente de un grupo de pigmentos sensores que captan la luz roja y la traducen en señales que dan cuenta a la planta del estado espacial y temporal del ambiente, información que utilizan para regular su ciclo de vida. Un grupo de investigadores argentinos ha demostrado recientemente que esos sensores, que actúan como fotorreceptores, son esenciales para la vida de la planta. El hallazgo ha sido anticipado en la edición online de la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences(PNAS).

Así como nuestros ojos tienen células fotosensoras denominadas “conos”, que nos permiten ver los distintos colores y adquirir información del entorno, las plantas poseen distintas familias de fotorreceptores que cumplen un papel similar. El equipo de investigadores, liderado por el doctor Pablo Cerdán, demostró que la presencia de un grupo de ellos es esencial para la vida de las plantas. Se trata de los “fitocromos”, que perciben la luz roja e informan a la planta, entre otras cosas, de si es el momento indicado para germinar, florecer o acelerar el crecimiento, de acuerdo con las condiciones del ambiente.

Si las plantas no ven, no sobreviven

Los fitocromos, unos sensores que detectan la luz roja, son los encargados de poner en marcha la fotosíntesis.

El doctor Cerdán explicó en declaraciones al diario argentino La Nación que para llegar a esas conclusiones debieron crear plantas desprovistas de todos los fitocromos mediante ingeniería genética. “Lo primero que observamos fue que no germinaban pese a que eran expuestas a la luz”, observa. No obstante, en el laboratorio hicieron germinar esas mismas semillas agregándole al medio de cultivo una hormona cuya síntesis depende de los fitocromos que no tenían. “Era evidente que no podían desarrollarse a pesar de que recibían la luz roja necesaria para efectuar la fotosíntesis. Esto demuestra claramente que, para que las plantas crezcan, no es suficiente con que reciban luz. Deben poder “verla” a través de los fotorreceptores y, de ese modo, logran procesar y aprovechar la información”, destacó Cerdán.

La investigación se efectuó con Arabidopsis thaliana, una planta de flores blancas emparentada con el repollo, que se emplea como organismo modelo.

El conocimiento de las respuestas fisiológicas de las plantas a nivel genético, como el que proporcionan los resultados de esta investigación, puede ser de gran relevancia a la hora de optimizar el desarrollo de los cultivos.

 

Fuente: jardinactual.com

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